El fraude del arte contemporáneo - Avelina Lésper

Arte

La crisis del valor y el "Arte VIP"

Un recorrido por la iconografía, la hermenéutica y la demoledora crítica de Avelina Lésper contra el arte actual.

portada

Lésper introduce el término Arte VIP para agrupar las disciplinas que, según ella, han sustituido a la pintura y la escultura: el video, la instalación y el performance. Su tesis central es que estas formas de expresión no requieren talento técnico ni maestría.

La ausencia de factura: Para la autora, el arte debe demostrar una "factura" o ejecución que sea evidente. Si cualquier persona puede hacer la obra (como poner un vaso de agua en una repisa o apilar ladrillos), entonces no hay mérito artístico, sino una simple ocurrencia.

El fin del objeto estético: Lésper sostiene que el objeto ha perdido importancia frente a la "idea", lo que permite que basura u objetos cotidianos sean elevados a la categoría de obra maestra sin mérito propio.

2. El dogma del "Curador" y la retórica vacía

Uno de los pilares del libro es la denuncia de la estructura de poder en el mundo del arte. Según la autora, la obra contemporánea es "discursodependiente".

El texto sobre la imagen: Lésper argumenta que el arte contemporáneo no se puede entender solo con la vista; necesita un texto explicativo (o cédula) que le otorgue significado. Si una obra necesita un manual de instrucciones para ser considerada arte, para ella, es un fraude.

La dictadura del curador: El curador ha desplazado al artista. Ya no es el creador quien dicta el sentido, sino el teórico que escribe un texto complejo y oscuro para justificar un objeto banal, engañando al público mediante una verborrea pseudointelectual.

3. El mercado y el prestigio social

El libro analiza cómo el arte contemporáneo se ha convertido en una moneda de cambio para la especulación financiera y el estatus social.

Especulación financiera: Lésper afirma que el valor de las obras no reside en su calidad estética, sino en la capacidad de los museos y galerías para convencer a los coleccionistas de que algo tiene valor. Es una "burbuja" similar a la inmobiliaria.

El mito de la vanguardia: La autora critica que hoy todo se justifique bajo el nombre de "romper esquemas". Sostiene que la verdadera vanguardia se agotó hace décadas y que los artistas actuales solo repiten fórmulas de hace 100 años (como el ready-made de Duchamp) creyendo que son originales.

4. La democratización fallida

A diferencia de quienes creen que el arte contemporáneo es inclusivo, Lésper sostiene que es profundamente elitista. Al ser un arte que no se explica por sí mismo y que desprecia la técnica, excluye al espectador común que "no entiende" porque, en realidad, no hay nada que entender más allá del juego retórico del sistema.

Críticas la postura de Lésper

Aunque Lésper cuenta con una gran base de seguidores, el ámbito académico y teórico ha respondido con críticas sólidas a su discurso. Los puntos principales de la crítica académica son:

El reduccionismo estético

Especialistas en estética señalan que Lésper reduce el arte únicamente a la técnica manual y a la mimesis (imitación de la realidad). La academia argumenta que el arte es un fenómeno cognitivo y comunicativo; limitar el arte a "qué tan bien se pintó un cuadro" es ignorar siglos de evolución del pensamiento humano y la filosofía del lenguaje.

El sesgo histórico (Duchampismo mal comprendido)

Historiadores del arte critican que Lésper utiliza el ejemplo de Marcel Duchamp como el "origen del mal", sin considerar que el gesto de Duchamp era una crítica institucional profunda en un contexto específico. Se le acusa de ignorar que el arte conceptual ha permitido explorar temas como la política, el feminismo, la memoria y la identidad de formas que la pintura tradicional no siempre puede abarcar.

El populismo cultural

Desde la sociología del arte, se le critica por ejercer un "populismo estético". Al decirle al público que "si no lo entiendes es porque es basura", Lésper valida el desinterés por el estudio y la formación cultural. Los académicos sostienen que, así como la ciencia o la filosofía requieren esfuerzo para ser comprendidas, el arte contemporáneo exige una alfabetización visual que ella se niega a reconocer, prefiriendo un discurso de indignación que simplifica un fenómeno complejo.

La contradicción de la "factura"

Se le cuestiona que valore la técnica sobre todas las cosas, pues en la historia del arte muchas obras maestras (desde el bizantino hasta el impresionismo) fueron criticadas en su momento por "falta de técnica" o por no seguir los cánones de factura de su época. Su criterio es visto como un anacronismo que busca regresar al siglo XIX.

Sobre la autora

La autora posee una sólida base académica en humanidades y artes. Cursó la licenciatura en Literatura Dramática en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Posteriormente, continuó su formación en Europa, donde obtuvo una segunda licenciatura en Historia del Arte por la Universidad Politécnica de Łódź, en Polonia. Esta combinación de estudios le permite abordar la crítica desde una perspectiva que mezcla la narrativa literaria con el análisis histórico y técnico de las artes plásticas.

Trayectoria profesional

Lésper ha desarrollado una carrera multifacética que abarca la crítica periodística, la curaduría y la gestión cultural. Entre sus roles más destacados se encuentran:

Directora de la Colección Milenio Arte: Lidera este importante acervo en México, donde también dirige los programas de arte de Milenio Televisión, espacio desde el cual difunde el trabajo de artistas plásticos, principalmente aquellos dedicados al arte figurativo.

Columnista y escritora: Colabora habitualmente en diversos medios de comunicación y revistas culturales de prestigio, como Letras Libres, Gato Pardo, Replicante y Art Nexus.

Conferencista: Ha impartido charlas y ponencias en numerosas universidades y centros culturales de América Latina y Europa, donde suele generar debates intensos debido a su postura radical frente a las instituciones artísticas modernas.

Labor como crítica de arte

Su labor se centra en la defensa del arte que requiere "factura", es decir, rigor técnico, oficio y virtuosismo. Se opone firmemente al arte conceptual, las instalaciones, el videoarte y el performance, argumentando que estas disciplinas han sustituido el talento por la retórica y el mercado. Para Lésper, el arte debe ser capaz de comunicar y emocionar por sí mismo, sin necesidad de un texto curatorial que lo justifique.

Además de su obra más famosa, El fraude del arte contemporáneo (publicada en diversas ediciones desde 2015 y recientemente por Madre Editorial en 2022), ha publicado otros títulos como La naturaleza de la memoria (2009). Actualmente reside en la Ciudad de México y continúa siendo una figura central en el debate sobre la estética y el valor del objeto artístico en el siglo XXI.

pass: Historia1

Comparte esta entrada: FACEBOOK WHATSAPP TELEGRAM

Sigue nuestros canales oficiales:

FACEBOOK WHATSAPP TELEGRAM

Fuentes

  • Lésper, A. (2022). El fraude del arte contemporáneo. Madre Editorial.

Temas Relacionados en esta Entrada:

Publicar un comentario

Artículo Anterior Artículo Siguiente