Persians: The Age of the Great Kings - Lloyd Llewellyn-Jones,

Persians: The Age of the Great Kings

Publicado en 2022 por el historiador galés Lloyd Llewellyn-Jones, se erige como una obra ambiciosa que intenta arrebatar la narrativa de la antigua Persia de las manos de los historiadores griegos. Durante siglos, la visión occidental del Imperio Persa ha estado mediada por las crónicas de Heródoto, Jenofonte y Esquilo, quienes a menudo retrataron a los persas como el "otro" bárbaro, decadente y tiránico. Llewellyn-Jones, catedrático de Historia Antigua en la Universidad de Cardiff, propone un cambio de paradigma total: contar la historia de Persia a través de sus propias fuentes y de una "visión persa" (lo que él denomina la Persian Version).

Portada


El libro abarca el ascenso y la caída de la dinastía Aqueménida, desde la emergencia de Ciro el Grande en el siglo VI a.C. hasta la derrota de Darío III a manos de Alejandro Magno en el siglo IV a.C. La narrativa no solo se centra en las conquistas militares, sino que se adentra con fascinación en la vida de la corte, la estructura administrativa del imperio y la cosmovisión religiosa del zoroastrismo. El autor utiliza de manera magistral la arqueología, las inscripciones cuneiformes (como la famosa Inscripción de Behistún) y los sellos cilíndricos para reconstruir un mundo de una sofisticación política y cultural sin precedentes.

Uno de los puntos más fuertes de la sinopsis temática es el énfasis en la jerarquía y el ritual. Llewellyn-Jones describe a los reyes persas no como déspotas caprichosos, sino como figuras divinamente sancionadas que mantenían el orden cósmico (la Arta) frente al caos y la mentira (el Drauga). El libro detalla la ingeniería asombrosa de Persépolis y Susa, la logística del Camino Real y la eficiencia de las satrapías, que permitieron que el imperio funcionara como una entidad multicultural y multireligiosa mucho antes de que conceptos similares aparecieran en la modernidad. Además, el autor otorga un espacio inusual y valioso a las mujeres de la casa real, como Atosa o Sisigambis, analizando su poder político y económico real detrás de la cortina del harén, un concepto que el autor se esfuerza por desmitificar de los prejuicios eróticos griegos.

Crítica académica y recepción especializada

La recepción de Persians: The Age of the Great Kings en el ámbito académico ha sido mayoritariamente positiva, aunque no ha estado exenta de debates rigurosos por parte de otros expertos en el mundo iranio y clásico. Académicos de renombre han elogiado la capacidad del autor para sintetizar décadas de investigación arqueológica en un volumen accesible, pero han señalado ciertos matices en su enfoque metodológico.

Una de las críticas más recurrentes, compartida por sectores de la academia clásica, es que Llewellyn-Jones, en su afán por corregir el sesgo pro-griego, a veces cae en un sesgo opuesto. Se ha señalado que el autor tiende a aceptar las fuentes persas y las tradiciones orales recogidas en obras posteriores (como el Shahnameh de Ferdowsi) con una benevolencia que contrasta con su escepticismo radical hacia Heródoto. Historiadores han argumentado que, si bien es necesario descolonizar la historia persa de la mirada helocéntrica, descartar por completo las crónicas griegas priva al lector de una fuente que, aunque sesgada, ofrece detalles administrativos y militares que las inscripciones reales persas —centradas exclusivamente en la propaganda ideológica— omiten.

Por otro lado, especialistas en estudios iraníes han elogiado su uso de las tablillas de la Fortificación de Persépolis, que revelan el funcionamiento de la economía y la burocracia imperial. Sin embargo, algunos críticos académicos han cuestionado el estilo "narrativo" y casi "novelesco" que el autor emplea al describir la vida privada en la corte. Se le ha criticado por llenar los vacíos de la evidencia histórica con especulaciones sobre las emociones y motivaciones personales de los reyes y reinas. Para ciertos académicos puristas, este enfoque se inclina más hacia la historia cultural interpretativa que hacia la historiografía estrictamente basada en datos empíricos.

Otro punto de fricción en las reseñas académicas ha sido el tratamiento de Alejandro Magno. Llewellyn-Jones presenta a Alejandro no como el visionario civilizador que la tradición occidental ha ensalzado, sino como un destructor violento que desmanteló una civilización superior por pura ambición. Aunque esta visión es celebrada por quienes buscan una perspectiva revisionista del imperialismo macedonio, algunos historiadores militares sostienen que el autor subestima la genialidad táctica y la capacidad de integración que Alejandro también demostró, reduciéndolo quizás en exceso a la figura de un "vándalo" de la antigüedad.

Finalmente, la crítica ha destacado que el libro es una pieza maestra de la comunicación histórica, pero advierten que debe leerse como un "manifiesto" a favor de Persia. A pesar de las objeciones sobre su subjetividad pro-aqueménida, la mayoría de los estudiosos coinciden en que el trabajo de Llewellyn-Jones es un hito necesario que equilibra la balanza histórica, obligando a los lectores y a otros académicos a reconocer que el Imperio Persa fue el centro del mundo civilizado durante dos siglos, y no simplemente el villano en la historia de la democracia griega.

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Ficha Técnica

Área: Historia Antigua

Concepto: Soberanía narrativa contra sesgo helenocéntrico

Fuentes

  • Llewellyn-Jones, L. (2022). Persians: The age of the great kings. Hachette UK.

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