El modelo evolutivo presentado hace ya varias décadas, postula una secuencia lineal y geográficamente compartimentada a partir de Homo erectus, representa un marco lógico y comprensible que sirvió como base para la paleoantropología durante gran parte del siglo XX. Esta hipótesis sugiere que H. erectus, tras originarse en África y dispersarse por Eurasia, dio lugar a linajes distintos en cada continente: Homo sapiens en África; Homo heidelbergensis y, posteriormente, Homo neanderthalensis en Europa. Esta visión ha sido superada en la actualidad, veremos en detalle el porqué.
Ficha del Tema
Área Temática: Arqueología, Antropología, Paleoantropología, Homínidos, Humanos, Evolución
Concepto Central: Árbol filogenético de los homínidos, hominidae
🔶 I. Introducción: De un Árbol Lineal a un Matorral Evolutivo Complejo
Análisis de la Hipótesis Inicial
El modelo evolutivo presentado, que postula una secuencia lineal y geográficamente compartimentada a partir de Homo erectus, representa un marco lógico y comprensible que sirvió como base para la paleoantropología durante gran parte del siglo XX. Esta hipótesis sugiere que H. erectus, tras originarse en África y dispersarse por Eurasia, dio lugar a linajes distintos en cada continente: Homo sapiens en África; Homo heidelbergensis y, posteriormente, Homo neanderthalensis en Europa; y Homo longi como precursor de los denisovanos en Asia. Si bien esta estructura captura elementos verídicos, como el origen africano de los homínidos y la existencia de estas distintas poblaciones, hoy en día se considera una simplificación excesiva que ha sido superada por décadas de descubrimientos fósiles, arqueológicos y, de manera fundamental, genéticos. El modelo es excesivamente lineal, no contempla la profunda variabilidad morfológica dentro de cada grupo, las complejas interacciones poblacionales, ni el flujo genético que conectó a estos linajes supuestamente aislados.
La marcha de progreso
Este tipo de esquema representa la evolución humana de una forma muy simplificada que hoy se considera incorrecta.
Muestra una secuencia de homínidos caminando uno detrás de otro, como en un desfile. Empieza con una figura simiesca y encorvada a la izquierda y termina con un Homo sapiens erguido y moderno a la derecha.
La imagen transmite la idea de que la evolución es un proceso de mejora constante, una "escalera" (scala naturae) que asciende hacia un objetivo final y perfecto: el ser humano moderno.
Implica que cada especie en la línea es el ancestro directo de la siguiente, y que una especie se extingue para dar paso a la siguiente, más "avanzada".
Australopithecus → Homo habilis → Homo erectus → Homo neanderthalensis → Homo sapiens
Lo cual es, a todas luces, FALSO
Presentación del Paradigma Actual
La visión contemporánea de la evolución humana ha abandonado la metáfora de una escalera (scala naturae) o un árbol con ramas perfectamente definidas. En su lugar, el paradigma actual se asemeja más a un "matorral entrelazado" o un "río trenzado". Este modelo conceptualiza la evolución como un proceso de ramificación continua (especiación y diversificación regional) combinado con eventos de anastómosis (la fusión de linajes a través de la hibridación o flujo genético). La evidencia paleogenética, en particular, ha sido revolucionaria en este cambio de paradigma. El análisis de ADN antiguo ha demostrado de manera concluyente que poblaciones morfológicamente distintas como los neandertales, los denisovanos y los humanos anatómicamente modernos (HAM) no eran especies biológicamente aisladas en el sentido estricto. Se cruzaron entre sí y tuvieron descendencia fértil, dejando un legado genético que persiste en las poblaciones humanas actuales. Esta constatación obliga a reevaluar no solo las relaciones entre estos grupos, sino la propia definición de "especie" en el contexto de la evolución humana reciente.
La principal corrección que debe realizarse al modelo inicial no es, por tanto, una simple reorganización de nombres y flechas, sino un cambio fundamental en la comprensión del proceso evolutivo mismo. La paleoantropología ha transitado de ser una disciplina basada casi exclusivamente en la morfología de los fósiles a una ciencia integradora donde la paleogenética posee un poder de resolución sin precedentes. El descubrimiento de los denisovanos, por ejemplo, fue inicialmente un hallazgo puramente genético a partir de un pequeño fragmento óseo , y la confirmación de la hibridación entre linajes solo fue posible a través del análisis de ADN.
Por lo tanto, el cambio más preciso no consiste solo en reorganizar el árbol evolutivo, sino en explicar que sus ramas nunca estuvieron completamente separadas.
Establecimiento de los Teatros Geográficos
Para analizar con precisión estos linajes, es fundamental delimitar los tres escenarios geográficos clave donde se desarrollaron durante el Pleistoceno Medio y Superior:
- África: El vasto continente que actuó como cuna de Homo sapiens y de sus ancestros directos, un escenario de evolución en mosaico y conectividad poblacional.
- Europa: Un continente más pequeño y geográficamente fragmentado, sujeto a ciclos glaciares que aislaron a sus poblaciones, convirtiéndolo en el dominio casi exclusivo de los neandertales.
- Asia: Un continente inmenso y diverso, hogar de las poblaciones más tardías de Homo erectus, de los enigmáticos denisovanos y, finalmente, un punto de encuentro crucial entre todos los linajes.
🔶 II. El Progenitor Cosmopolita: El Estatus de Homo erectus y Homo ergaster
Origen y Dispersión Temprana
Se confirma el origen africano del linaje Homo erectus sensu lato (en sentido amplio) hace aproximadamente 1.9 a 2.0 millones de años (Ma). Este homínido representa un punto de inflexión en la evolución humana, caracterizado por un aumento del tamaño corporal y cerebral, proporciones corporales más modernas y, crucialmente, por ser la primera especie humana en dispersarse fuera de África. La evidencia de esta rápida expansión es robusta y geográficamente extensa:
- Dmanisi, Georgia (~1.8 Ma): Los fósiles hallados en este yacimiento del Cáucaso, a veces clasificados como Homo georgicus, muestran una morfología transicional entre Homo habilis y H. erectus. Con cráneos pequeños pero proporciones corporales modernas, estos restos documentan una de las primeras oleadas migratorias fuera de África, demostrando que no fue necesario un cerebro muy grande ni una tecnología lítica muy avanzada (la industria asociada es Olduvayense o Modo 1) para iniciar la colonización de Eurasia.
- Sudeste Asiático (~1.8–1.4 Ma): Hallazgos en Java, como el Niño de Mojokerto y los fósiles de Sangiran, datan de hasta 1.8 Ma, indicando una llegada sorprendentemente temprana a los confines orientales de Asia. En ese momento, Java estaba conectada al continente asiático a través de un puente terrestre conocido como Sunda.
- Asia Oriental: Fósiles como los de Yuanmou en China, datados en ~1.7 Ma, refuerzan la idea de una rápida dispersión por todo el continente asiático.
El Debate Taxonómico: "Lumpers" vs. "Splitters"
La clasificación de estos primeros homínidos del Pleistoceno es objeto de un intenso debate académico, que se resume en dos posturas principales:
- La Visión de los "Splitters" (Divisores): Esta escuela de pensamiento propone que las diferencias morfológicas entre las poblaciones africanas tempranas y las poblaciones asiáticas posteriores son lo suficientemente significativas como para justificar su clasificación en especies distintas. Según esta visión, las formas africanas más antiguas y de cráneo más grácil, como el Niño de Turkana (KNM-WT 15000) y el cráneo KNM-ER 3733, deberían clasificarse como Homo ergaster ("hombre trabajador"). En este escenario, H. ergaster sería el ancestro directo de todos los homínidos posteriores, incluyendo el linaje que conduce a Homo sapiens. El término Homo erectus sensu stricto (en sentido estricto) se reservaría para las poblaciones asiáticas, como el Hombre de Java y el Hombre de Pekín, que presentan cráneos más robustos y especializados, y que serían consideradas una rama lateral que finalmente se extinguió sin contribuir genéticamente a los humanos modernos.
- La Visión de los "Lumpers" (Agrupadores): Por el contrario, esta postura argumenta que las diferencias observadas son simplemente el resultado de la variación normal dentro de una única especie politípica con una vasta distribución geográfica y temporal. Para los "lumpers", todos estos fósiles pertenecen a una única especie, Homo erectus sensu lato. Un argumento clave para esta visión proviene de Dmanisi, donde cinco cráneos del mismo período y lugar muestran una enorme variabilidad morfológica, sugiriendo que H. erectus era intrínsecamente una especie muy diversa.
Homo ergaster vs Homo erectus
Para los fines de este post, se adoptará una postura matizada que es filogenéticamente más informativa. Se utilizará el término Homo ergaster o H. erectus temprano para referirse a las poblaciones africanas ancestrales del Pleistoceno Inferior. Esta distinción es crucial porque corrige una premisa fundamental del modelo inicial: no es Homo erectus (en su forma clásica asiática) el que da origen a Homo sapiens en África, sino una población ancestral africana (H. ergaster) la que inicia el linaje que culminará en nuestra especie.
Más allá de ser un mero "eslabón", Homo erectus sensu lato debe ser entendido como el primer experimento evolutivo verdaderamente global de los homínidos. Su persistencia durante casi dos millones de años y su colonización de tres continentes demuestran una capacidad de adaptación sin precedentes a una amplia gama de ecosistemas, desde las sabanas africanas hasta los bosques tropicales de Java y los climas templados de China. Esta dispersión no fue un evento único, sino un proceso prolongado de expansión, aislamiento y adaptación regional. Este proceso sentó las bases para la posterior evolución humana en diferentes continentes, actuando como un "laboratorio" global donde el aislamiento geográfico de sus poblaciones descendientes fue el motor directo de la divergencia que condujo a los neandertales en Europa, los denisovanos en Asia y, a partir de la población que permaneció en África, a Homo sapiens.
🔶 III. La Cuna Africana: El Origen de Homo sapiens
La Especie Intermedia: De H. ergaster a H. rhodesiensis
La trayectoria evolutiva en África desde H. ergaster hasta H. sapiens no fue un salto directo, sino que pasó por una o más formas intermedias durante el Pleistoceno Medio. El modelo inicial sitúa incorrectamente a H. heidelbergensis en esta línea africana. Si bien algunos paleontólogos ("lumpers") utilizan H. heidelbergensis para agrupar a todos los homínidos de este período en África y Europa, un consenso creciente y filogenéticamente más preciso restringe el término H. heidelbergensis al linaje europeo que precede a los neandertales. Para las poblaciones africanas contemporáneas, se utiliza cada vez más la denominación Homo rhodesiensis.
- A la izquierda el cráneo de KNM-ER 3733, que identifican el espécimen de un cráneo adulto de Homo ergaster de una antigüedad de 1,75 millones de años y que fue hallado en Koobi Fora, al este del lago Turkana. Con una capacidad craneal de 850 cm3.
- A la derecha, KNM-WT 15000, el niño de niño de Nariokotome, o niño de Turkana. Una edad calculada en 1,6 millones de años, hallado también en Koobi Fora.
Hoy se sabe que Homo ergaster, la especie a la que pertenece el Niño de Turkana, presentaba un desarrollo ontogenético más rápido que el Homo sapiens, por lo que a los 11-12 años de edad habría finalizado su crecimiento, y, por ende, los adultos de esta especie no medirían más de 160 cm de altura.
H. rhodesiensis
Esta distinción taxonómica no es una mera cuestión de nombres, sino que refleja una divergencia evolutiva
fundamental. Hace aproximadamente 600,000-700,000 años, las poblaciones de África y Europa, aunque descendientes de un ancestro común similar a H. ergaster, comenzaron a seguir caminos evolutivos distintos debido al aislamiento geográfico. Mientras que los fósiles europeos ya comenzaban a mostrar rasgos incipientes de neandertal (apomorfias), los africanos desarrollaban su propia combinación de características.
El cráneo de Bodo (Etiopía): Datado en ~600,000 años, muestra una cara masiva y robusta, pero con una capacidad craneal de unos 1250 cm3. Presenta marcas de corte, lo que sugiere una de las primeras evidencias de manipulación post-mortem de un cadáver por otro homínido.
El cráneo de Kabwe 1 (Broken Hill, Zambia): Datado en ~299,000 años, tiene una capacidad craneal de unos 1280 cm3 y combina un rostro muy grande con arcos supraorbitales masivos, pero con un cráneo más alto que el de H. ergaster.
Estos fósiles, junto con otros de Sudáfrica (Saldanha) y Tanzania (Ndutu), representan una población con cerebros significativamente más grandes que los de H. ergaster, acercándose al rango de los humanos modernos, pero conservando una arquitectura facial robusta. Por ello, Homo rhodesiensis se considera el ancestro africano más probable de Homo sapiens.
Evolución en Mosaico y Origen Panafricano
La transición de H. rhodesiensis a Homo sapiens no ocurrió en un único lugar ni en un momento concreto. La idea de un "Jardín del Edén" donde nuestra especie surgió de forma repentina ha sido reemplazada por un modelo de origen panafricano o "multirregionalismo africano". Este modelo, apoyado tanto por la evidencia fósil como por la genética, postula que los rasgos definitorios de la modernidad anatómica (un cráneo alto y globular, una cara pequeña y retraída bajo la bóveda craneal, y la presencia de un mentón en la mandíbula) no surgieron todos a la vez.
En cambio, estos rasgos aparecieron en un mosaico, en diferentes poblaciones dispersas por todo el continente africano a lo largo de cientos de miles de años. Fósiles como los de Jebel Irhoud (Marruecos), datados en ~300,000 años, son un ejemplo perfecto: poseen una cara moderna, pero una bóveda craneal alargada y arcaica, similar a la de homínidos más antiguos.
Estos grupos semi-aislados habrían intercambiado genes periódicamente durante fases climáticas favorables que permitían la conexión a través de "corredores verdes" (por ejemplo, en el Sáhara). Este pulso de aislamiento y conexión a lo largo y ancho de África permitió que las innovaciones morfológicas y genéticas se extendieran y combinaran gradualmente, llevando a la aparición de Homo sapiens como una especie continental, no local.
🔶 IV. La Vía Europea: La Genealogía de los Neandertales
El Rol de Homo heidelbergensis y los Pre-Neandertales
La trayectoria evolutiva en África desde H. ergaster hasta H. sapiens no fue un salto directo, sino que pasó por una o más formas intermedias durante el Pleistoceno Medio. El modelo inicial sitúa incorrectamente a H. heidelbergensis en esta línea africana. Si bien algunos paleontólogos ("lumpers") utilizan H. heidelbergensis para agrupar a todos los homínidos de este período en África y Europa, un consenso creciente y filogenéticamente más preciso restringe el término H. heidelbergensis al linaje europeo que precede a los neandertales. (Stringer, C. 2012).
La Cuestión de Homo antecessor
- La Hipótesis Original: Basándose en esta morfología facial moderna, sus descubridores propusieron a H. antecessor como el Último Ancestro Común (UAC) de neandertales y humanos modernos. (Arsuaga, J. L., Martínez, I., Gracia, A., & Lorenzo, C. 1997)
- La Evidencia Actual (Paleoproteómica): En un avance tecnológico notable, se logró secuenciar proteínas antiguas del esmalte dental de un espécimen de H. antecessor. El análisis filogenético de estas proteínas reveló que H. antecessor es un linaje muy antiguo, pero que se separó de la línea principal antes de la divergencia que dio lugar al ancestro común de sapiens, neandertales y denisovanos. Por lo tanto, H. antecessor no es el UAC, sino un linaje hermano de este ancestro común.
🔶 V. El Enigma Asiático: La Identidad de Homo longi y los Denisovanos
Deconstrucción del Modelo: Homo longi es un Denisovano
La secuencia evolutiva propuesta para Asia (H. erectus → H. longi → Denisovanos) es la que requiere la corrección más drástica.
La clave reside en la identidad de Homo longi.
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Homo longi, o el "Hombre Dragón", es el nombre de especie propuesto en 2021 para un cráneo casi completo hallado en Harbin, China, datado en un mínimo de 146,000 años. Su morfología es única: una combinación de rasgos primitivos (cráneo bajo y largo, arcos supraorbitales masivos) y derivados (cara ancha y plana, gran capacidad craneal de ~1420cm3).
Sin embargo, análisis posteriores de ADN mitocondrial y proteínas antiguas extraídas del sarro dental del mismo cráneo de Harbin han demostrado de manera concluyente que este individuo pertenece al linaje denisovano. La implicación de este descubrimiento es monumental: el cráneo de Harbin no es un ancestro de los denisovanos, sino el primer rostro casi completo de un denisovano que se ha encontrado. Este hallazgo ha dado una cara a un grupo humano que, durante una década, fue conocido casi exclusivamente como una secuencia de ADN extraída de fragmentos óseos.
Por lo tanto, Homo longi y los denisovanos no son dos eslabones de una cadena, sino dos nombres para el mismo grupo, siendo H. longi una propuesta de nombre de especie formal para los denisovanos.
Los denisovanos son un linaje hermano de los neandertales. La evidencia genética sugiere el siguiente cronograma:
- El ancestro común de sapiens, neandertales y denisovanos (probablemente una población euroasiática derivada de H. ergaster, a veces llamada H. heidelbergensis sensu lato) vivió hace unos 700,000-800,000 años.
- El linaje que conduciría a neandertales y denisovanos se separó del linaje de H. sapiens en ese momento.
- Posteriormente, los linajes neandertal y denisovano divergieron entre sí hace unos 400,000-450,000 años. Los neandertales evolucionaron principalmente en el oeste de Eurasia, mientras que los denisovanos lo hicieron en el este.
La evidencia fósil y genética ha revelado que los denisovanos tuvieron una distribución geográfica muy amplia en Asia:
- Cueva de Denisova (Siberia, Rusia): El yacimiento tipo, donde se encontraron los primeros fragmentos que permitieron la secuenciación de su genoma.
- Mandíbula de Xiahe (Meseta Tibetana, China): Identificada como denisovana por análisis de proteínas, demostró la presencia de este grupo en entornos de gran altitud hace ~160,000 años.
- Cráneo de Harbin (Noreste de China): El espécimen más completo.
- Otros Candidatos: Fósiles chinos enigmáticos del Pleistoceno Medio, como los de Dali, Jinniushan y Xujiayao, muestran similitudes morfológicas con el cráneo de Harbin y son ahora considerados fuertes candidatos a ser denisovanos, a la espera de confirmación molecular.
En los medios y en redes sociales, como casi siempre mal informados, se corrió la noticia de que el cráneo de Homo Longi reescribía la historia humana ya que, según el descubrimiento, Homo sapiens habría surgido en Asia y no en África. Y por si fuera poco, el origen se remontaría a hace un millon de años en Asia...... NO!, no es lo que dicen los estudios y no es lo que dice la ciencia.
La evidencia fósil clara más temprana de Homo sapiens proviene de Jebel Irhoud, Marruecos, África. 300.000 años de antigüedad.
El linaje de H. sapiens tiene raíces ancestrales profundas, y una diversificación geográfica temprana, que involucró a poblaciones que se adaptaban a diversos paleoambientes, incluyendo Asia. Esto NO significa que la especial Homo sapiens surgiera en Asia hace un millón de años sino que la raíz ancestral que conecta H. sapiens con otros grupos antiguos (H. Longui/Denisovano) existía en Asia en ese momento.
La aparición de H. sapiens como especie diferenciada sigue ligada a un espacio geográfico determinado: África, hasta que se demuestre lo contrario.
🔶 VI. Un Mundo Interconectado: Hibridación y Legado Genético
Deconstrucción del Modelo: Homo longi es un Denisovano
- Neandertal - Homo sapiens: El encuentro principal ocurrió probablemente en Oriente Medio, poco después de que las poblaciones de H. sapiens salieran de África hace unos 60,000 años. Como resultado, todas las poblaciones no africanas modernas han heredado entre un 1% y un 2.6% de su ADN de los neandertales.
- Denisovano - Homo sapiens: Hubo al menos dos eventos de hibridación distintos. Uno de ellos contribuyó con un legado genético significativo (4-6%) a las poblaciones actuales de Melanesia, Papúa Nueva Guinea y aborígenes australianos. Otro evento de hibridación independiente aportó un porcentaje menor (alrededor del 0.2%) a las poblaciones de Asia Oriental y nativos americanos.
- Neandertal - Denisovano: El genoma de "Denny", un individuo de la cueva de Denisova, reveló que era una híbrida de primera generación, con una madre neandertal y un padre denisovano. Este hallazgo demuestra que la hibridación entre estos dos grupos era directa y ocurría donde sus territorios se solapaban, como en las montañas de Altai.
El legado de estos encuentros no fue un mero ruido de fondo genético; en muchos casos, proporcionó a Homo sapiens variantes genéticas ventajosas que facilitaron su adaptación a nuevos entornos. El ejemplo más claro y estudiado es el del gen EPAS1.
- La Función: El gen EPAS1 es un factor de transcripción que regula la respuesta del cuerpo a la hipoxia (bajos niveles de oxígeno), controlando la producción de hemoglobina.
- El Origen: Una variante específica de este gen, que confiere una adaptación excepcional a la vida en grandes altitudes, fue heredada de los denisovanos.
- La Ventaja: Esta variante es extremadamente común en las poblaciones tibetanas modernas (presente en casi el 90% de los individuos), pero muy rara en el resto del mundo. Les permite vivir en la meseta tibetana a más de 4,000 metros de altitud sin sufrir las complicaciones médicas (como el aumento excesivo de la viscosidad de la sangre) que afectan a las personas no adaptadas.
Este caso demuestra de manera tangible cómo la hibridación con poblaciones arcaicas ya adaptadas a sus entornos regionales proporcionó a los humanos modernos un "atajo" evolutivo, permitiéndoles colonizar rápidamente algunos de los entornos más desafiantes del planeta.
🔶 VII. Síntesis Corregida del Modelo Evolutivo Humano
A modo de conclusión, se presenta una comparación directa entre el modelo lineal inicial y el modelo corregido, que refleja el consenso científico actual.
- África: H. erectus → H. sapiens
- Europa: H. erectus → H. heidelbergensis → H. neanderthalensis
- Asia: H. erectus → H. longi → Denisovanos
- En África: La población que permanece evoluciona a través de Homo rhodesiensis (~600 ka) para dar origen a Homo sapiens (~300 ka).
- En Europa: Una migración temprana da lugar a Homo antecessor (~900 ka), una posible rama lateral. Una migración posterior (o evolución local) da origen a Homo heidelbergensis (~600 ka), que evoluciona in situ hacia Homo neanderthalensis (~430 ka en sus formas tempranas).
- En Asia: La migración temprana de H. ergaster da lugar a Homo erectus sensu stricto (una rama lateral de larga duración). Una población posterior, hermana de los pre-neandertales, se dispersa por Asia y evoluciona hacia los Denisovanos (cuyo nombre de especie formal podría ser Homo longi).
- Interconexiones: Homo sapiens sale de África (~60 ka) y se hibrida con los neandertales y los denisovanos. A su vez, neandertales y denisovanos se hibridan entre sí donde sus rangos se superponen.
🔶 Fuentes y Referencias
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- Arsuaga, J. L., & Martínez, I. (1998). La especie elegida: La larga marcha de la evolución humana. Ediciones Temas de Hoy.
- Arsuaga, J. L., Martínez, I., Gracia, A., & Lorenzo, C. (1997). "The Sima de los Huesos crania (Sierra de Atapuerca, Spain). A comparative study". Journal of Human Evolution, 33(2-3), 219-281.
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- Rosas, A. (2016). La evolución del género Homo. Editorial CSIC / Los Libros de la Catarata.
- Stringer, C. (2012). "The status of Homo heidelbergensis (Schoetensack 1908)". Evolutionary Anthropology: Issues, News, and Reviews, 21(3), 101-107.
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- Stringer, C. (2016). The origin and evolution of Homo sapiens. Philosophical Transactions of the Royal Society B: Biological Sciences, 371(1698), 20150237.
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